Códigos de poder del Personal Branding

Códigos de poder de Personal Branding

Códigos de poder del Personal Branding

El Personal Branding tiene una estrecha relación con la imagen profesional, puesto que nuestra imagen profesional dice mucho acerca de nuestra capacidad, y ésta, es uno de los rasgos más favorables considerados por las personas.

Hacer el esfuerzo de pulir nuestra imagen requiere práctica y conocimiento, ya que la percepción de poder no está siempre ligada al estatus económico.

Existen varios secretos para lograr una imagen adecuada que nos aporte credibilidad y profesionalismo. El Personal Branding o Marca Personal de hoy, consiste en optimizar nuestro packaging, para empatar nuestra imagen con el puesto de trabajo o negocio que tengamos.

La imagen profesional es fundamental porque todos somos seres perceptuales (percibimos y somos percibidos) que interactúan ante distintos públicos, de ésta manera todos tenemos una imagen pública.

Según Malcolm Gladwell, necesitamos sólo 2 segundos para decidir si algo nos gusta o nos disgusta. En éste corto lapso de tiempo, es obvio que no hacemos un análisis racional de la situación en particular, simplemente sentimos si nos agrada o no.

De ésta manera, cuando vemos a una persona, actuamos de manera intuitiva, sin hacer un razonamiento de la conformación de su imagen, decidiendo en 2 segundos si nos gusta o nos disgusta, lo que en términos subjetivos tiene una implicación directa con la inspiración confianza.

Así se entiende que comunicamos todo el tiempo sin decir palabra a través de nuestra imagen profesional, por eso es tan importante causar una primera buena impresión.

La imagen profesional deberá ser coherente, es decir, tendrá que existir un equilibrio entre la imagen externa (apariencia física, indumentaria, arreglo personal); la imagen interna (bagaje cultural, autoestima, autopercepción, nivel de estudios, creencias, valores); y la imagen no verbal (gestos, postura, tono de la voz) para tener un impacto positivo en nuestra audiencia.

El Personal Branding de un profesional

En el ambiente laboral actual, la gente observa constantemente nuestro comportamiento y se forma teorías acerca de nuestra competencia, carácter y compromiso, debido a ése constante escrutinio, lo óptimo es añadir en la percepción de los demás, una imagen de poder que  manifieste quienes somos y lo que podemos lograr.

Estudios recientes hechos por Manpower Group, muestran que las nuevas habilidades que las organizaciones exigen a los profesionales son:

  1. Creatividad, Iniciativa, innovación
  2. Flexibilidad y adaptabilidad
  3. Inteligencia social: capacidad para escuchar, empatía, asertividad y ser bueno analizando el lenguaje no verbal de las personas.
  4. Motivación por el desarrollo individual
  5. Diferenciación: capacidad para fabricar una marca propia

En palabras Laura Morgan, profesora de Harvard:

Existe una diferencia entre la imagen que la gente tiene de nosotros, y la imagen que queremos o pensamos que la gente tiene de nosotros.

La mayoría de nosotros queremos ser percibidos como competentes, con habilidades sociales, íntegros, de carácter fuerte, comprometidos con nuestro trabajo, equipo o empresa.

Percepción de la Imagen Profesional

Hazte ésta pregunta: ¿Qué quiero que la gente de mi entorno diga de mí cuando no estoy presente en una habitación? Ésta descripción constituirá la imagen profesional deseada.

Pregúntate ahora: ¿Qué opiniones me preocupa que la gente de mi entorno tenga de mí cuando no estoy en una habitación? La respuesta será la imagen profesional no deseada.

Nunca sabremos a ciencia cierta qué es lo que nuestro público dice de nosotros, sin embargo, tenemos maneras de interpretar la percepción que se tiene de nosotros a través de la interacción con ellos y algunas veces, por información directa de lo que piensan sobre nuestra competencia, compromiso y carácter.

Otras veces puede ser a través de señales dadas por asignaciones de trabajo, referencias o recomendaciones.

Éstas señales directas e indirectas conforman la imagen profesional percibida, y es el mejor indicador de cómo los demás nos perciben.

Gestión de la percepción = Gestión de la Imagen

En su mayoría,  las percepciones pueden estar ligadas a la realidad, pero también pueden provenir de prejuicios, estereotipos o convencionalismos.

La buena noticia es que podemos gestionar las percepciones a través de la conducta no verbal y la apariencia, permitiendo minimizar la mala estimación y/o la devaluación, y demostrar así legitimidad.

La gestión de la percepción se hace a través del lenguaje no verbal (apariencia y comportamiento), señales verbales (tono de la voz, velocidad del habla, volumen, gramática y dicción) y actos demostrativos (ciudadanía, desempeño laboral).

Investigaciones de la Dra. Morgan muestran que todos podemos llevar una gestión de las impresiones mediante el Social Impression Management – SIM, basado en la identidad social para crear una imagen profesional positiva.

El SIM implica un proceso estratégico de presentación de uno mismo para comunicar el significado y la importancia de asociar las identidades sociales mediante dos estrategias generales: distintividad positiva y recategorización social.

 

  • Distintividad Positiva

Consiste en mostrar cualidades positivas, experiencias positivas y tendencia a la innovación.

  • Recategorización Social

Significa utilizar señales verbales y no verbales para suprimir otros aspectos  de nuestra identidad que están personal y socialmente devaluados, para distanciarse de estereotipos negativos asociados a nuestro grupo de influencia.

Si gestionamos con éxito la percepción que emitimos, generaremos muchos beneficios personales y profesionales, incluyendo promociones laborales. La meta en la gestión de la percepción es construir credibilidad y ser auténticos.

 

La buena Imagen Profesional vende

En el libro El marketing de los servicios profesionales de Philip Kotler, Paul Bloom y Thomas Hayes, se habla del componente de eficacia y de superación de las expectativas de nuestro grupo de influencia para tener éxito.

En el componente eficacia de nuestra imagen profesional, debemos considerar 6 factores clave desde la perspectiva de nuestro público objetivo: fiabilidad, sensibilidad, compromiso, empatía, comunicación verbal, apariencia física de nuestra oficina y de nosotros como profesionales.

Algunos hombres tienen éxito por lo que saben; otros por lo que hacen; y otros por lo que son. – Elbert Hubbard.

3 Necesidades de la imagen profesional

La imagen es dinámica y debemos adecuarla a las necesidades de nuestro público objetivo, mensaje y meta a conseguir. De modo que, al hacer un análisis previo de éstas, tendremos un mayor control y estaremos más cerca de lograr nuestra finalidad.

El lenguaje no verbal

Hacer ciertos silencios y escuchar es la mejor estrategia para impactar favorablemente. Es bueno conservar una postura erguida y acompañarla con movimientos de cabeza en forma vertical, ésta es una manera de indicar que estamos atentos, que comprendemos, o que aprobamos lo que se nos dice, así como de invitar a nuestro interlocutor a seguir hablando. También nos da oportunidad de obtener más información y de mejorar la comunicación con personas poco comunicativas.

Mantener contacto visual e inclinar levemente la cabeza hacia la otra persona, es también un indicador de que estamos escuchando. Utilizar gestos de manera consciente para reforzar nuestro lenguaje y expresar nuestra emoción, ayudará a mostrar nuestra buena disposición, confianza o seguridad.

Códigos de autoridad del Personal Branding y la Imagen Profesional

La indumentaria es un lenguaje de símbolos y signos que se utilizan como códigos para proyectar nuestra personalidad, rol, género, profesión, rango, etc.

Si utilizamos éstos códigos con conocimiento, podremos proyectar poder y autoridad.

Viéndolo de una manera práctica, el traje estructurado utiliza el código de poder más elevado, y  la ropa casual sin estructura, conlleva un código de poder bajo. Existe una escala que lo explica más claramente.

Escala del Estilo Profesional

Se divide en cuatro niveles, clasificados por tipos de prendas y elementos del diseño; como líneas, volúmenes, formas, patrones y texturas.

  • Nivel #4: Sastrería estructurada hecha a medida

Elemento clave: traje

Mensaje: autoridad, credibilidad, persuasividad, formalismo, precisión y estabilidad.

  • Nivel #3: sastrería poco estructurada

Elemento clave: saco

Mensaje: accesibilidad, influencia, capacidad, receptividad, menos formalismo, consistencia, confiabilidad.

  • Nivel #2: casual formal

Elemento clave: prendas con cuello

Mensaje: proximidad, flexibilidad, cooperación, dedicación, ecuanimidad.

  • Nivel #1: casual desestructurado

Elemento clave: sin cuello en las prendas

Mensaje: disponibilidad, permisividad, agrado, sensibilidad, tendencia al cambio, adaptabilidad.

El uso del color

Es un elemento clave para proyectar poder en nuestro personal branding. Vestir los colores básicos de autoridad, dará como resultado una imagen eficiente.

Negro:

Es el color de mayor autoridad, recomendado para ocasiones que ameriten mayor formalidad. Para los hombres es importante saber que un traje negro, es mejor utilizarlo después de las 6:00 pm.

En el caso de las mujeres, es aconsejable seguir la misma regla en cuanto a vestidos y trajes sastres.  (Agregar un saco de color a un vestido o atuendo en negro, da oportunidad de usarlo durante el día).

combicación traje de autoridad

Azul marino:

El traje azul marino es un básico del guardarropa por su versatilidad, pues puede usarse en el día o la noche. Excelente para proyectar sabiduría, seguridad y autoridad.

combinación traje azul marino

Gris Oxford

El gris oscuro es un clásico que comunica sobriedad y buen gusto. Puede usarse de día y de noche.

combinación traje gris oscuro

Blanco:

Las camisas blancas estructuradas son el símbolo de honorabilidad, transparencia, claridad y pulcritud. Lo ideal para los hombres es tener varias camisas blancas con puño francés (especial para llevar mancuernillas), sin bolsas al frente y en excelentes condiciones. Cuidar que sean de algodón de buena calidad.

Para las mujeres también es esencial tener un par de camisas blancas de algodón. Considerar que no sean demasiado holgadas o ajustadas. También existe la opción de vestir un traje con, o sin la propia camisa, esto dependerá del corte del traje.

Complementos

  • Corbatas: actuales, lisas sin estampados en colores rojo, vino, plata, oro, azul marino, negro.
  • Pañuelo: blanco o en contaste con la corbata
  • Calzado: de piel, con agujetas y suela delgada. Los zapatos negros combinan con los 3 colores descritos. Para combinaciones con traje azul marino quedan bien el color tostado, negro y cordovan. Para el traje gris oscuro, van perfecto el cordovan y el negro.

Mujeres zapatos cerrados piel y tacón máximo de 7 cms de alto (si se usa falda, es recomendable llevar medias en tono natural, gris oscuro o negras, según sea el traje).

Accesorios y joyería

  • Mancuernillas discretas de plata o de metal fino
  • Reloj con correa de piel negra
  • Cinturón de piel, delgado, con hebilla discreta
  • Pisacorbata de diseño sencillo, de plata o de metal fino
  • Mujeres, joyería fina y de tamaño pequeño
  • Lentes de armazón pequeño, diseño sencillo, cristales antireflejantes
  • Portafolio delgado de piel o de confección fina. Entre más delgado, comunica mayor autoridad.

En el caso de las mujeres, discriminar entre llevar bolsa o portafolio, no ambos.

Puedes ampliar más la información sobre vestimenta, en éste artículo.

Estrategia de Imagen profesional:

Adapta tu imagen al tipo de trabajo o profesión que desempeñas, puesto que debe responder a las necesidades de tu público objetivo, mensaje y meta.  Si en tu trabajo no es indispensable llevar traje por tratarse de una empresa de corte casual o creativo, no hace falta que lo uses.

Si tu trabajo es como consultor, agente de relaciones públicas, conferencista, ejecutivo, negociador, representante de empresa, etc, un código de autoridad es lo ideal.

Considera también que ocasiones como entrevistas de trabajo, tomas de protesta, premiaciones, cierre de contratos, presentaciones empresariales o citas de negocios, requieren éstos códigos indistintamente.

Ahora bien, cada empresa tiene su propio código de vestimenta, algunas requieren uso uniforme, otras son más formales o casuales.

Imagen verbal

Lo que decimos tiene un peso del 7 % en la transmisión de nuestro mensaje. Cuando hablamos por teléfono; la rapidez, el volumen, el tono, el timbre y la dicción, son los únicos elementos de información, con los que nuestro interlocutor intentará cubrir los vacíos que añadiría lo visual.

 

Las palabras tienen que ver con la manera en que enfocamos los asuntos, cómo pensamos y cómo lo expresamos. Podemos hacerlo en términos positivos o negativos.

En positivo: afirmaciones, expresiones de apertura, libertad de expresión, aprobaciones, participaciones.

En negativo: palabras vacías, expresiones restrictivas, términos unipersonales.

Estrategia de Imagen Verbal

  • cuida tu vocabulario
  • no te expreses con groserías
  • no eleves demasiado la voz o hablar en tono muy bajo
  • evita criticar a otros y ser sarcástico
  • Céntrate en los puntos positivos de tu entorno para que motives otros, y entres en una frecuencia que a ti mismo te llene de energía.
  • Cultívate para que tengas temas interesantes de conversación, y para que amplíes tus horizontes con nuevas perspectivas personales y profesionales.

De ésta manera reforzarás el respeto y el liderazgo en tu imagen profesional.

Imagen virtual

Basta decir que hoy en día, no sólo cuenta la imagen offline, sino también la imagen que tengamos en las redes sociales para soportar nuestra reputación. Hacerlo eficazmente sólo requiere pensar dos veces antes de dar click en publicar…bueno, y seguir éstas recomendaciones.

Estrategia de Imagen Virtual

  • Construye tu reputación profesional publicando tus logros, frases motivacionales, imágenes de eventos importantes a los que has asistido o en los que tu empresa participa.
  • Comparte enlaces educacionales y haz un comentario que refuerce su utilidad.
  • Si haces algún deporte, puede ser un elemento inspirador para tu audiencia.
  • Deja de lado las quejas y las confesiones comprometedoras, sobretodo de tus compañeros, de tu empresa, o de tu jefe. Podría costarte el empleo y anular tu profesionalismo; además, a nadie le gusta llenarse la cabeza de cosas negativas.
  • Restringe los etiquetados en tus perfiles sociales para que nadie pueda publicar en tu muro o subir fotos inapropiadas.
  • Sé precavido, cuida tu imagen en los brindis o fiestas de la empresa evitando los excesos, así nadie te sorprenderá si quisiera mostrar tus fotos en línea, en una junta o en algún otro evento.

Ahora ya sabes cómo puedes proyectar poder y autoridad en las situaciones que se requieran.

Tu Personal Branding es un activo intangible muy valioso en el que merece la pena invertir.

¿Qué otro elemento consideras que hace falta?  Déjame un comentario e intercambiemos puntos de vista.

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¡Hasta la próxima!

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