Formación Online – Lo Que Nunca Te Contaron

Hace pocos meses, estuve impartiendo por segunda vez una formación online para una institución especializada en el sector de cursos online, y terminé más que desilusionada por el comportamiento poco profesional que mostraron al final de mi colaboración.

Sin entrar en muchos detalles sobre ese hecho que ya quedó atrás, he querido aprovechar la experiencia para hablar de todo lo que no se dice sobre el mundo de la formación online, analizando las perspectivas de formador y de alumno, contando además con el valioso punto de vista de formadores online experimentados como Rubén Alonso, Miguel Ángel Florido, Jesús Pernas, Teresa Alba y Ana Magro Salamanca, que amablemente han accedido a colaborar en este post.

Desde luego, mi principal objetivo es aportar información útil que pueda servirte para la toma de mejores decisiones a la hora de elegir una formación online, y por supuesto, darte un paseíto por las plataformas de e-learning más destacadas.

¡Así que manos a la obra!

Definición de Formación Online

Wikipedia nos dice que la formación online es:

Aquella en la que los docentes y estudiantes participan en un entorno digital a través de las nuevas tecnologías y de las redes de computadoras, haciendo uso intensivo de las facilidades que proporciona Internet y las tecnologías digitales.

Yo entiendo una formación online como el hecho de recibir un entrenamiento específico sin acudir a un salón de clase, con la facilidad de estudiar desde casa, el trabajo o desde cualquier lugar; y hacerlo cuando mejor convenga, sin un ajustarse a un horario fijo.

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Origen de la Formación online

En 1986 se estableció el primer programa de grado en línea de una institución acreditada por la universidad John F Kenedy en Orinda California, y desde entonces el crecimiento ha sido exponencial.
Hay antecedentes que datan de su inicio a finales del siglo XX en Gran Bretaña, dónde fue diseñada para ciertos profesores cualificados, y luego fue extendiéndose a otros países impulsados por un proceso de modernización.

El correo electrónico fue un medio precursor de la formación online, que luego se transformó con los boletines electrónicos, pero no fue sino hasta 1993 con el desarrollo de internet y de los navegadores, que la formación online terminó por consolidarse.

 

Crecimiento de la Formación Online

Un estudio de once años realizado por El Survey Research Group Babson arrojó que en el 2013, se hicieron siete millones de inscripciones online sólo en Estados Unidos.

Cifras precisas mostraron que durante el 2015, hubo un crecimiento del 7,9% de crecimiento anual; 14,6% en Latinoamérica y 33% en España.

Otro estudio hecho por OBS Business School y La Universitat de Barcelona, estima que para 2019 cerca del 50% de las clases de educación superior del mundo, se impartirán a través de formación online.

Este estudio denominado El mercado global de e-Learning 2014 en un análisis predictivo expuso que en 2015, el sector de la formación online tendría un movimiento superior a los 100 millones de dólares. Vale la pena echarle un vistazo.

 

Beneficios de la Formación Online

Son muchos los beneficios que ofrece la formación online, pero aquí te he enlistado los que me parecen más importantes.

> Trabajar en un espacio confortable desde donde mejor te convenga.
> Optimización del tiempo al evitar desplazamientos, además de que no se gasta en gasolina y estacionamiento
> Costo más bajo que la formación presencial
> Los cursos se adaptan a la vida, la familia y el horario de trabajo
> Se evita el estrés por llegar tarde y las distracciones en clase
> Se pueden hacer preguntas en el momento, o se pueden escribir dejando un registro
> Se puede acceder al curso 24/7, y en muchos casos, se tiene acceso al programa de por vida incluyendo las actualizaciones
> Se mejoran las habilidades tecnológicas y de internet
> Se adapta a varios estilos de aprendizaje al usar diferentes formatos de entrega

Formación Online VS Formación Presencial

cursos presenciales

Hasta el momento no se ha comprobado que exista una diferencia significativa entre la formación online y la formación presencial, en cuanto a los resultados de aprendizaje.
Por más de 30 años se han realizado estudios, y no hay evidencia de que el aprendizaje online sea inferior.

 

Creencias sobre la Formación Online

Lo que ha pasado con el tiempo es que se ha incurrido en la mala información, pues muchos avezados de manera “conveniente” han llevado a creer que estudiar en el esquema online es más fácil, y esto no es más que una mentira, pues algunos estudiantes se fían de esta versión apelando al hecho de que no se requerirá mayor esfuerzo, y luego se enfrentan a una realidad muy distinta que viven con gran frustración.

Las formaciones online pueden ser muy demandantes por parte de los profesores e instituciones, dependiendo del grado y de la especialidad que se curse, y si se piensa que al matricularse en esta modalidad será como “nadar de muertito”, se comente un error.

Desde luego, existen personas que comulgan con la idea de no trabajar en todo un curso, y antes de que este termine, se transforman en gente muy “amigable” que pide bajo mil excusas que le pasen los trabajos para salir del paso; pero no deja de ser un autoengaño.

Por otro lado, gracias a que en la actualidad existen muchos avances en cuanto a la tecnología de la información, es posible que los cursos más sofisticados o complejos se sientan menos difíciles por el propio diseño del programa, y por las opciones de orientación y soporte que se brindan a los alumnos.

No hay nada mejor para un formador y para una escuela, que suban las tasas de culminación de una formación, y que haya alumnos que cosechen el éxito de su aprendizaje.

 

trabajar desde casa

Tipos de formación online

E-learning:

Es un conjunto de actividades indispensables para la creación y uso de un ambiente de formación online, basado en el uso de tecnologías de la información y comunicaciones.

> Los sistemas para el aprendizaje pueden incluir:
> Video tutoriales
> Foros
> Chats
> Salas de conferencia
> Presentaciones sobre la temática
> Ejercicios prácticos
> Textos de lectura

B-learning

Significa blended learning, que se refiere a un entorno de aprendizaje mixto parte presencial y parte virtual.

 

M-learning

Se trata de la modalidad mobile learning, donde la formación se realiza mediante el teléfono móvil o tableta, así los alumnos y profesores pueden acceder a una plataforma educativa desde cualquier sitio, sólo se requiere tener conexión a internet.

Cursos MOOC

Massive Online Open Courses, o cursos online masivos y abiertos. En ellos pueden inscribirse un número ilimitado de personas, teniendo acceso por internet.

En definitiva estos cursos MOOC son mis favoritos porque además de ser gratuitos, están enfocados en satisfacer las expectativas de los alumnos más rigurosos, ofreciendo formación online de muy alta calidad.

Hace unos días descubrí la plataforma de IEBS, que cuenta con una extensa variedad de cursos online sobre marketing, social media, growth hacking, SEO y emprendimiento.

Date la vuelta y comienza tu formación. Es cien por cien recomendable.

Principales Plataformas Gratuitas de Formación Online

De las diversas opciones que existen para tomar cursos online, he hecho una selección de las que ofrecen una gran calidad en formación online gratuita y que representan una buena alternativa para aprender.

Open Culture

Su slogan lo dice todo: “La mejor plataforma cultural y educacional gratuita en la web”. Ofrece 1,200 cursos online de las mejores universidades del mundo, incluyendo Harvard.
Tiene en su catálogo más de 1,000 cursos MOOC´s, 700 audio libros, 150 cursos de negocios, y mucho más.

Coursera

Asociada con las universidades más importantes del mundo como Stanford o la Universidad de San Diego. Ofrece diversas formaciones y especializaciones que van desde humanidades hasta medicina.

Khan Academy

Un sitio de gran calidad educativa que pretende aportar conocimientos gratuitos a todo el que lo desee. Contiene cursos online de diversos temáticas y para distintos niveles.

Duolingo

En esta plataforma se puede aprender cualquier idioma. Duolingo ha sido creada de manera muy inteligente pues mientras el alumno hace los ejercicios y aprende, aporta sus traducciones a internet.

Udacity

Una pasada para aprender principalmente programación y diseño de aplicaciones (aunque cuenta con alguno que otro curso muy útil en temas de marketing), en un ambiente menos formal, pero que no deja de requerir implicación. Ofrece tres niveles distintos: principiantes, intermedios y avanzados.

BBC Learning English

Una estupenda opción para aprender inglés británico. Su programa está diseñado para distintos niveles e incluye máster clases, vocabulario, lecciones rápidas y prácticas de pronunciación entre otros hitos.

Aula Fácil

Esta plataforma en español cuenta con formación online en idiomas, informática, internet, Excel, Power Point, y negocios, entre otros. Cuenta con un foro de ayuda y diversas certificaciones.

Otros Cursos Online Gratuitos de Gran Calidad

Quondos

Un portal que ofrece capacitaciones online por membresía, pero que también cuenta con formación gratuita de excelente calidad mediante conferencias online, como en este caso de “100 Periscopes en 100 días”. No te lo puedes perder.

365 Marketing

Una formación de marketing completa con duración de 1 año, impartida por 42 profesionales aportando conocimientos en diversas áreas como SEO, Blogging, Social Media, Marca Personal, Monetización, Marketing Digital, y Herramientas de Marketing Digital.

 

También puede intresarte: Manual de SEO para Principiantes

La Formación Online desde la óptica de los formadores

Esta es mi parte favorita del artículo, pues contiene la opinión sobre formación online de formadores con experiencia, que nos aportan su visión desde dos perspectivas: la de alumno y la de formador.

Rubén Alonso:

Desde mi punto de vista las claves a la hora de impartir formación online son fundamentalmente 2:

1) Contar con experiencia: de poco o nada sirve intentar explicar algo si antes no lo has experimentado en tus propias carnes. Leer un libro sobre un tema y luego intentar formar a otros sin haberlo experimentado realmente me parece una estafa, con todas las letras.
La gracia de enseñar a alguien es precisamente que esa persona aprenda sobre lo que tú has vivido, sobre eso que no pone en ningún libro porque sólo surge cuando lo experimentas de verdad. Ahí está el valor de la formación.

2) Enseñar con entretenimiento: puede que no valga para todos los tipos de formación, pero en mi caso te aseguro que funciona.
La diversión es algo muy humano e incluso está comprobado que la mejor forma que tienen los niños de aprender es jugando. ¡Por algo será!

Y es que una formación que se hace entretenida se convierte en la mejor forma de que interese al alumno, se centre y aprenda.

Muchas veces esto es lo que insufla el ánimo suficiente al alumno para ponerse las pilas y empezar su propia experiencia. De otra forma quizá sólo con una sobria teoría lo único que se consigue es que el alumno aborrezca el tema…

Siempre digo que prefiero una clase de 30 minutos y que hayan aprendido algo entre risas que no una clase de 2 horas y que estén deseando que termine…

Y desde el punto de vista del alumno creo que las expectativas más comunes suelen ser aprender algo concreto que no pueda encontrar por mí mismo y ganar experiencia en ese tema. Al menos tengo claro que éstas son mis propias expectativas como alumno cuando tomo formación online, porque para la teoría ya tengo a Google.

Lo que quiero es aprender a hacer lo mismo que hace un experto en esa materia, con sus ventajas y desventajas, salvando los problemas como él ha aprendido a hacer y aprovechando toda su experiencia. Lógico, ¿no? 🙂

 

Miguel Florido

Lo primero, me gustaría darte las gracias Mery por invitarme a tu Blog y a tu casita virtual para hablar sobre mi visión de la formación online.

Algo que no conoce mucha gente es que soy un profesional con gran conocimiento y experiencia en la formación online, tanto a nivel de docencia y dar clases hasta en la parte más técnica de análisis e integración de herramientas que posibiliten la formación a través de Internet.

Las Redes Sociales han entrado muy fuerte en el mundo de la enseñanza online, y es muy habitual crear un grupo en facebook donde conversar con los alumnos y hacer networking.

Yo mismo, hace tan solo unos meses cree un grupo en Facebook del curso 365 Mkt para que los alumnos debatieran y comentaran las diferentes lecciones de curso.

Por mi experiencia existen varios tipos de formaciones a través de Internet:

1.- La enseñanza a distancia. Se trata de un modelo clásico donde casi todo el contenido y las lecciones se realizaban de manera asíncrona, y en el momento que a cada alumno le venía mejor en función de su horario de trabajo, pero este modelo cada vez está más en desuso, y esto ocurre porque muchos de los alumnos tenían un gran sentimiento de abandono y soledad.

2.- La enseñanza online. Se trata de un modelo donde se realizan actividades tanto síncronas como asíncronas;

Las actividades síncronas se realizan a través de chats, skype, mesenger o videoconferencia.

Las actividades asíncronas se realizan en la mayoría de ocasiones a través del campus o plataforma de enseñanza, también conocido como LMS.

Ambos modelos tienen sus pros y sus contras, pero tienen un aspecto o factor necesario y que no tiene ninguno de estos modelos y es el Mentoring.

Por mi experiencia, los alumnos reciben tal volumen de información en un curso online o presencial sobre marketing que luego les cuesta mucho aplicar lo aprendido a sus proyectores reales, se llenan de miedos e inseguridades, que en ocasiones les lleva a tomar malas decisiones o no tomar decisiones en los momentos más oportunos.

Entonces reflexionemos, si lo que aprendemos luego no somos capaces de aplicar, ¿para qué nos ha servido este aprendizaje?

Y si analizamos la oferta de académica de cursos online sobre marketing digital y social media, ¿cómo discernir “el grano de la paja”?

Sigue estos consejos para cursar solo cursos de calidad y valor en el aprendizaje:

1.- Descarta cualquier curso que no puedas ver los profesores que lo imparten.

2.- No te fíes del nombre o el caché de la institución que lo realiza, fíate de la experiencia y el buen hacer de los profesores que dan clase en ese curso.

3.- Analiza muy bien el contenido y los temas de las lecciones, y pregunta todas las dudas que tengas antes de inscribirte en el curso.

4.- Valora el acceso a herramientas profesionales que te van a ofrecer de manera gratuita.

5.-  Pregunta a otras personas que han realizado el curso para conocer su experiencia.

 

Todos tenemos alguna mala experiencia formativa, yo por ejemplo en el primer curso de SEO que hice me dijeron que un enlace nofollow era como un voto negativo, terminé tan indignado de la primera clase que pedí amablemente que me devolvieran el dinero, y así lo hicieron.

La formación online se ha convertido en negocio muy rentable ya que no requiere mucha inversión y los beneficios a conseguir son muy altos.

Considero que el Mentoring es una asignatura que debería ser obligatoria en cualquier curso de marketing de media y larga duración, pero son muy pocas los que lo ofrecen, pero en el curso+mentoring que voy a presentar en unos días, voy a guiar paso a paso en la obtención de un Blog de éxito por parte de todos y cada uno de mis alumnos.

En lugar de hacer un curso por un lado y luego hacer un mentoring por otro lado, porque no hacerlo de manera conjunta e integrada para conseguir resultados en el menor tiempo posible.

De corazón, te espero en el curso más personal que he realizado hasta la fecha, porque me gustaría ayudarte a que consigas alcanzar tus metas.

 

Jesús Pernas

A la hora de impartir formaciones hay algunas cuestiones que siempre funcionan bien y no siempre se tienen en cuenta… y en realidad, si nos paramos a pensar antes de desarrollar el planteamiento de una formación, son de sentido común.

Formación práctica y empática

Lo que un alumno siempre quiere es aprender cosas útiles.

Así, un objetivo prioritario que cualquier formador debería plantearse siempre es conseguir que sus alumnos se visualicen a sí mismos aplicando lo que se enseña en proyectos reales (sus propios proyectos presentes o futuros).

Yo considero que si se consigo esto tengo una señal inequívoca de que algo estoy haciendo bien, porque les estoy dando las herramientas para solucionar un problemas reales… y al final se trata de eso.

Para conseguir esto es imprescindible plantear la formación teniendo siempre en cuenta el punto de vista de los alumnos.

Conocer el perfil de los alumnos a veces es posible, pero otras no. En este caso funciona bastante bien lo que yo llamo dirigirse a “mi yo del pasado”… a ese yo que aún no sabía lo que estoy tratando de transmitir y explicarlo tal y como a mi me hubiera gustado que me lo hubiesen explicado.

La conversación enriquece

Como alumno nunca he comprendido eso de “las preguntas al final”. Como formador no le encuentro la menor lógica.

Me imagino que eso esconde algún tipo de rigidez en la preparación de la materia. Algún miedo a que si me interrumpen luego no sabré volver a mi guión encorsetado… o algo así.

Lo cierto es que soy un creyente en las interrupciones y el planteamiento de preguntas durante la explicación. Plantear las cuestiones “en caliente” hace que se resuelvan dudas según surgen, que se enriquezca la conversación y que los alumnos sean capaces de seguir el hilo de lo que se está explicando.

El sentido del humor fija los conceptos

A menudo la risa la provocan las situaciones sorprendentes o grotescas.

Cuando tenía 8 años mi padre me enseñó algunas técnicas mnemotécnicas (… y aún las recuerdo bien 😉 )

Entre ellas había una técnica para recordar una serie de objetos/palabras ordenados que se basaba en hacer una historia que enlazase cada palabra con la siguiente. Con esto conseguimos recordar el orden.

Pero además, para recordar cada palabra, había que imaginarse aquello que representa de la manera más graciosa, grotesca y exagerada posible. Así es como mejor se retienen los recuerdos en la memoria: haciéndolos divertidos.

Es por eso que soy un convencido de que la mejor manera de aprender es siempre con sentido del humor. Si simplemente te dedicas a hablar de un tema tal vez tomen notas. Quizás al revisarlas al día siguiente sean capaces de enlazar parte de esos conceptos que anotaron… pero la mayoría se habrá perdido.

En cambio, si una explicación es divertida a veces hasta sobran las notas. Eso siempre puede facilitarse como material de consulta.

…y por último un par de consejos:

Un consejo a formadores

No os preocupéis solamente por cumplir los objetivos programáticos para los que se os contrata. Preocuparos más por satisfacer las expectativas de los alumnos… que al final ahí os va vuestra imagen de marca.

Un consejo a alumnos que buscan formación

No os dejéis hipnotizar por los programas.

Los programas han de cubrir las expectativas, pero investigad también un poco a los profesores.

Si los docentes de una formación tienen publicaciones en las que hablan sobre el tema que tratan, si lo hacen de una manera comprensible para ti, si en su labor profesional se dedican a ese tema concreto que van a impartir… todo eso es tan importante como que el programa cubra vuestras expectativas.

Un programa superchulo de un curso con docentes que no sepan transmitir los conocimientos es como una peli de un buen libro con poco presupuesto: que la historia muy bien, pero al final lo suelen estropear los actores.

 

Teresa Alba

Mi experiencia como alumna es bastante extensa, y aunque no tanto en lo que a formación online se refiere, sino universitaria, sí que puedo citar algunos puntos comunes entre ambas modalidades que me han aportado una visión ampliada y práctica de la docencia.

En primer lugar, la formación no debe ser tomada como un fin en sí mismo (por aquello del llamado síndrome de la “titulitis”), sino como una vía hacia el desarrollo y éxito profesional. En este sentido, de nada sirve formarse en un área determinada sin un enfoque claro, al igual que una empresa no invertiría en recursos que no fueran dedicados a cumplir los objetivos establecidos.

Esta primera reflexión puede resultar una obviedad, pero es sorprendente la cantidad de jóvenes (y no tan jóvenes) que deciden prepararse en cierta materia para posteriormente no sacar provecho de ello, descalificar a sus formadores por mostrarles un camino no deseado e, incluso, abandonar antes de tiempo.

Pero no todo es cuestión de tener un foco. Poniéndonos en el caso de personas con las ideas muy claras, hay que decir que si debemos tener claro para con qué fin buscamos formarnos, también esperaremos que nuestros formadores puedan guiarnos hacia él.

¿Tener muchos conocimientos teóricos implica conocer las prácticas del mundo real? Es una condición necesaria, pero no suficiente. Para mí, el verdadero formador es el que sabe de algo, y lo hace con conocimiento de causa.

En la universidad siempre me hablaron de teorías, fórmulas y estrategias definidas en libros con “X” años de historia y reconocimiento académico. Cuando me lancé al mundo laboral, muchas de éstas no tenían la menor aplicación. Me ayudaron a desarrollar capacidades intelectuales, pero no a desempeñar una actividad profesional al nivel que lo hago ahora. Por ello, cuando busco formación online, busco “experiencia”, “aporte” y “casos de éxito”. Profesionales que verdaderamente tienen las claves teóricas y saben cómo aplicarlas en mi sector.

Por otro lado, de mi experiencia como formadora digital y presencial, puedo decir que no solo he tratado de aportar siempre mi experiencia como persona (por delimitada que fuera, dada mi juventud), sino que también he aprendido de las experiencias de los alumnos.

Por ello, lo que más me apasiona del marketing digital, el blogging y la docencia, es que todas estas disciplinas tienen en común la comunicación bidireccional y esa filosofía “win-win”. Si tú aprendes, yo aprendo. Si tú compartes los aprendizajes de tus experiencias, yo aprendo a aplicarlos a mis propias experiencias”.    

 

Ana Magro Salamanca

Siempre he tenido una relación muy directa con la formación. He pasado muchos años de mi vida siendo alumna, tanto de formación presencial como online. He asistido a cursos presenciales no solo por estar interesada en la materia, sino también por las relaciones humanas que conseguía y porque me daban la posibilidad de moverme en diferentes entornos de aprendizaje. Cuando he necesitado una mayor flexibilidad de horarios o he buscado una relativa comodidad desde casa, he preferido cursar formación a distancia o formación online.

Además, tengo experiencia como docente de cursos formativos relacionados con Marketing, Comunicación y Nuevas Tecnologías. Me encanta transmitir y, habiendo impartido de forma presencial y online, tengo que reconocer que me siento más cómoda y obtengo un mayor aporte personal cuando imparto presencialmente en las aulas.

Me encanta el contacto cara a cara con los alumnos porque cuando les hablo y les miro, sé muy bien si están interesados o no en lo que les estoy contando, veo los días en que están más receptivos y  cosas así que difícilmente se pueden conocer a través de la formación online.

También creo que el sector de la formación online está evolucionando muy rápidamente.  Formatos, como el Webinar (un conferenciante habla en vivo y los asistentes pueden participar a través de chat), están triunfando porque solucionan positivamente algunos inconvenientes que hasta ahora tenía la formación online.

Otros de formación masiva, como el MOOC, son muy atractivos si quieres conseguir saber de un tema sin profundizar en exceso. Herramientas como YouTube, Moodle o incluso Hangout, se están volviendo potentes medios para transmitir contenidos.

Desde mi punto de vista, el futuro de la formación online pasa por dejar en manos de verdaderos profesionales la transmisión de contenidos (en ocasiones, el alumno deja de confiar por encontrarse contenidos copiados literalmente de Internet) y por lograr innovar hacia un aprendizaje más ameno y colaborativo entre el grupo.

 

Mi opinión personal

Me he dado cuenta de que la formación online ha marcado un antes y un después en mi vida, pues me ha dado la oportunidad de reconstruirme, y de abrirme a un nuevo y maravilloso entorno en donde las posibilidades de crecimiento son infinitas.

Me he subido a la ola digital y a la formación online en plena treintena, viniendo de ciclos de aprendizaje tradicional donde no existía el internet, y donde apenas surgían las primeras PC´s. Increíble que llegué a mi primera maestría sin saber siquiera encender un ordenador.

Hoy todo es distinto. He sido una alumna online desde el 2012, cuando cursé un máster online en la Universitat de Barcelona y OBS; posterior a ésa formación decidí complementar mis estudios con varios entrenamientos online más en España, Estados Unidos y Latinoamérica.

Desde entonces no he parado de estudiar bajo este esquema, puesto que me parece el más adecuado para profesionales o emprendedores con tiempo limitado.

Así que viendo cómo crece día con día este mundo de los cursos online, he hecho un pequeño análisis con los puntos más relevantes.

El centro de la formación online

Bajo mi punto de vista, cualquier formación online ha de estar centrada en ofrecer un beneficio principal alineado con las expectativas del alumno, y por sobre todas las cosas, ha de ser práctica y útil.

No basta con cubrir un programa mencionando los objetivos, sino cumplir la promesa de venta. Esa es la razón principal por la que los alumnos se matriculan una formación online.

Asumir la responsabilidad

He tenido experiencias muy positivas que me motivan seguir invirtiendo en mí y a continuar practicando lo aprendido, porque aprender de este modo implica mucha responsabilidad: la de implicarte, lanzarte al ruedo y aplicar lo aprendido. El éxito o fallo dependerá en gran medida de nuestro grado de compromiso, no todo le toca al profesor.

Gracias a la formación online he podido crear una buena relación con mis profesores al grado de seguir contando con su apoyo y consejo, para evolucionar como profesional. La buena formación online es la que te permite hacer amigos y construir relaciones genuinas y duraderas.

Distinguir entre lo que merece la pena

Desafortunadamente también me ha tocado que me vendan humo, y es muy decepcionante darse cuenta de que se ha pagado por algo que no tiene relación alguna con la oferta, o con la expectativa sobre las habilidades que se podrían adquirir una vez concluida la formación.

Pero eso no me ha desalentado, al contrario, me ha ayudado a ser más selectiva y a poner atención en el trato humano y en el grado de confianza que me inspira un formador o una escuela. El dejar de ser un número es lo más importante para mí.

En cuanto a dar formación online, tengo algunas opiniones de lo que he ido aprendiendo luego de impartir varios cursos.

1. Empezar por ser sencilla, abierta y tener la mejor actitud. Saber que es vital romper el hielo y conocer quiénes son los alumnos y cuáles son sus proyectos.

2. Me funciona usar un lenguaje simple, y de cuando en cuando, hacer un comentario gracioso, porque considero que no se trata de impresionar a los asistentes utilizando términos sofisticados que nadie entienda para parecer más interesante o inteligente, me identifico más con la idea de ser una facilitadora del aprendizaje.

3. Resolver todas las dudas posibles en tiempo y forma para que los alumnos puedan aprovechar al máximo la formación y no se queden divagando.

4. Fomentar la interacción como si se estuviera en un aula. Si nadie se anima a participar, hacer preguntas sencillas y directas a algún alumno, para que se sienta en confianza y los demás perciban un ambiente amigable, donde no serán expuestos.

5. Intentar romper la barrera de lo digital, hacerle sentir al alumno que no está sólo en el proceso y darle todo el apoyo que sea posible.

formacion online

Conclusión:

Todo proceso de formación online requiere organización, responsabilidad, compromiso y dedicación. No hay aprendizaje ni presencial ni online, que no conlleve práctica y toma de acción.

La inversión de dinero no garantiza que se va a trabajar en una formación online, muchas veces se invierte una suma, y se deja de lado el curso por pura procastinación. Todo está en nuestra mente, en decidirnos salir de la zona de confort y en movernos de donde estamos.

El desconocimiento de la tecnología puede ser una barrera, pero si vemos la formación online como un proceso en el que hay que ir paso a paso, nos sentiremos menos frustrados. Lo mejor es apuntarse a cursos donde tengamos soporte y apoyo suficientes, pero entendiendo que quizá habrá cuestiones que tendremos que investigar por nuestra cuenta.

Si algo he aprendido en estos años de formación, es que todo aprendizaje toma tiempo y que todos tenemos distintas capacidades, no es bueno compararse con nadie, ni decirnos a nosotros mismo que no servimos para algo. El aprendizaje puede ser duro, pero si hoy sabemos un poco más que ayer, habremos ganado bastante.

Aprovecho la ocasión para dar las gracias a mis profesores favoritos: Abel Aubone, Alfonso y Christian, José Facchin, Miguel Ángel Florido, Rubén Alonso, y Vilma Nuñez por ayudarme en mi proceso de transformación. Gracias por su calidez y por su gran profesionalismo.

Todo un mundo nuevo está al alcance de nuestra mano. Tenemos la oportunidad de ser mejores y de ser como el agua de un río, siempre nuevos y siempre renovados. ¿No lo crees?

¿Tú que piensas sobre la formación online? ¿Te ha funcionado? ¿Qué curso podrías recomendarme?

Me encantará saber tu opinión si me dejas un comentario.

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Compartir es lo bueno de la vida

¡Hasta la próxima! 😉

 

 

Jul, 22, 2016

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