Si fallas… ¡No pasa nada!

Si fallas... ¡No pasa nada!

Escuchando a un grande del Marketing Online hablar sobre sus peores fracasos, me doy cuenta de que nada es tan importante, tan establecido, tan secuencial, tan predecible, tan mapeado…

La mejores cosas se logran desde el corazón, desde adentro del verdadero tú, desde tu yo esencial. Y en esa tónica, te sales del esquema, te desalineas, te desconectas del exterior, te desapegas y puedes ser capaz de superarte a ti mismo.

Concientizar el hecho, me ha hecho tenerme más confianza cada día y reafirmar lo que he creído siempre: las fallas no son gran cosa, incluso, si hay alguien más que te las señala. Los mata sueños sólo son espectadores en el camino, sin ningún rol fundamental en mi vida.

¿Qué pasa si fallo?… ¡No pasa nada! ¡Al contrario! aprenderé y me enfocaré en mejorar, replantearé el punto, lo haré diferente… es decir, tendré muchas más ganancias que pérdidas.

Siempre lo hacemos así…

Irse por la vía de lo establecido es seguro y es muy fácil. Ser un clon también lo es. Muchas veces he escuchado el mismo discurso aburrido, cero prometedor, sin salida y asfixiante de la metodología tal o cual, que me hace levantar la mirada al techo, lo mismo que ver personas “nadando de muertito” refugiándose entre los otros, repitiendo la misma cantaleta de siempre alejada de la creatividad y la innovación, 🙁 ¡bah!, me representan una cárcel ambulante y la estática continua. Definitivamente no soy afín.

Corre o sécate como un vegetal al sol…

A lo largo de mi vida profesional, he experimentado respuestas del tipo: “¿No te da miedo arriesgar nuestro prestigio?” “¿Nunca antes se había hecho, porqué lo harías tú?” “Eso no viene en los lineamientos, nosotros siempre lo hacemos así”…

Éstas peligrosas frases, han detonado en mí alguna de las alertas clave en situaciones similares: parálisis, huida, o persistencia; y he tenido que decidir qué alerta seguir. O me quedo haciendo lo mismo, o renuncio, o trabajo por mi idea; asumiendo la responsabilidad que conlleva cada una de las 3 opciones.

Elegir la tercera en todos los casos, me ha ayudado a reconectar con mi intuición y a definir quién soy en realidad. Ése espíritu rebelde y necio que vive dentro de mí, muchas veces me ha traído problemas con personas que no comparten mi punto de vista, sin embargo, hasta el día de hoy, no dejo de agradecerles por llenarme de energía vital.

El ciclo de crecimiento continuo

¿Y eso que tiene qué ver con el Marketing Online y el emprendimiento? Tres cosas muy importantes.

La primera es que si eres un verdadero emprendedor, seguir caminos trazados no es lo tuyo. Te picarán, te sacarán ronchas, te harán renegar e inconformarte hasta que no puedas más y abandones eso que estás haciendo, para seguir tu verdadero deseo.

La segunda es que una vez que emprendes tu proyecto de negocio, no vale tratar de tener todo perfecto para pulsar el botón del online y salir al mercado, hay que empezar con lo que se tenga, porque nunca será suficiente lo que hagas para convencerte de que está perfecto.

No hay un botón de Online que haga magia en un “tris”, será el trabajo diario el que te marcará el camino, y en éste, ya podrás ir corrigiendo los puntos flacos. Mediante la experiencia irás adquiriendo más certeza, e irás poniendo en marcha nuevas ideas obtenidas a través del feedback.

La tercera es que al ser un inconforme nato, te surgirá la necesidad de buscar información adecuada, orientación y apoyo extra, es decir, encontrar una fuente adicional que te de una base para no andar dando palos de ciego.

Eso te hará regresar al primer punto, porque analizarás una información establecida, luego la adecuarás a tu entorno personal y profesional, y posteriormente la implementarás y harás mejoras, entonces volverás a éste tercer paso para informarte nuevamente, y entrarás en un ciclo de crecimiento constante.

Muchos ya hacen lo que yo…

Ser un emprendedor no significa siempre tener que inventar la rueda, o descubrir el hilo negro, sino ofrecer alternativas y nuevas maneras de uso de algo. Es encontrar tu “Blue Ocean”, o sea, hayar la manera de desarrollar nuevos océanos azules o espacios de mercado, para evitar los océanos rojos muy competidos, y así hacer irrelevante a la competencia .

El emprendimiento debe estar conectado a la creatividad, sin nuevos usos de productos o servicios no hay muchas oportunidades de subsistencia. Es sí o sí, estimular la creatividad que hay en ti.

Existen muchas otras maneras de potenciar tu creatividad, se me ocurren varias ahora mismo, como salir a correr, leer sobre algún tema que te guste, escuchar tu música favorita mientras vas en el coche, ir a un lugar nuevo con alguna persona que aprecies, ver alguna película extranjera, probar una comida exótica, consentirte con un masaje, hacer 5 minutos de respiración profunda, cambiar tu rutina diaria, escribir un blog…

¡Uff! creo que hay tantas  opciones para escoger que no acabo. Todo dependerá de tus gustos, el chiste está en que experimentes algo nuevo.

También existen otros métodos profesionales para estimular tu creatividad, te los apunto y quizá quieras darles una revisada y ver si alguno te convence.

Si fallas…¡Ganas!

Los más famosos personajes del siglo pasado y de éste, han fallado cantidad de veces y se han superado a sí mismos intentándolo otras más hasta logar su propósito.

Su ejemplo nos deja claro que la única manera de encontrar nuevas soluciones es probando y fallando. Cuando fallas, “se te prende el foco” y abres los ojos. En ésos momentos de revelación sólo tienes que avanzar por la ruta que ya tienes clara, ¡y  tomar tu recompensa!

El truco de fallar, es ver las fallas como reto y un método de crecimiento para fortalecer tu espíritu ganador.

Mis mejores tácticas para contrarrestar el fracaso son:

  • Ignorar la negatividad
  • Creer en ti mismo
  • Mantenerte en contacto con tu yo más honesto
  • Retarte a ser mejor
  • Encontrar más momentos de felicidad
  • Aprovechar todas las fuentes que tengas a tu alrededor
  • Ser el único juez de tu vida
  • Llenar tu cabeza de buena información
  • Seguir tus corazonadas
  • Depurar constantemente lo que no sirve o no ayuda
  • Dejar atrás la vergüenza
  • Reírte de ti mismo
  • Compartir lo mejor de ti
  • Intentar lo absurdo y hacer lo que pocos harían
  • Soñar cada vez más alto
  • Cuestionarte lo obvio
  • Dedicarle tu tiempo y energía a lo verdaderamente significativo
  • Agradecer a los que te rechacen
  • Agradecer a los que te critiquen
  • Transformar la culpa en responsabilidad

De las peores fallas se han obtenido los mejores logros, así que como ves, si fallas… ¡No pasa nada!

Nos leemos en la sección de comentarios.

¡Hasta la próxima! 🙂

Mar, 05, 2015

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